Archivos de la categoría ‘Historias del más acá’

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La primera lluvia…

abril 18, 2007
 
 Si alguien me preguntara cuándo empieza el verano en Lima, no sabría exactamente qué decirle. Supongo, digo yo, que es cuando el sol empieza a quemar fuerte luego del bajón de noviembre (es decir, en algún momento durante la quincena de diciembre). Si me preguntaran por el invierno o la primavera, no sabría qué decir. El otoño se transforma en invierno lentamente, y lo mismo el invierno en primavera, que no creo haya una diferenciación tan clara entre las estaciones. Al menos, no en Lima.
 
Sin embargo, el otoño tiene, para mí, una fecha clara de inicio. Luego de terminado el verano "oficialmente", luego de la Semana Santa, sigue haciendo sol por unos días más. Ya no es el sol playero de febrero pero, con un poco de suerte, se puede agarrar aún un par de fines de semana más en los que el astro rey nos regala de algo más de bronceado, para los que no pudieron en todo el verano o para los que quieren remarcar hasta el final el colorcito playero.
 
Hasta la primera llovizna.
 
Una vez que empieza la primera llovizna, seguirá la segunda, la tercera, la cuarta… y cada vez más, con menos espacio, con menos luz, con más gris. Y el verano se va entre nubes, tal como llegó.
 
Hoy regresaba a mi casa luego de un buen día, incluso un día hasta soleado, diría yo, que me hacía planear una visita a la playa el fin de semana, si es que me quedaba tiempo luego de algunos proyectos que tengo en mente.
 
Y en eso, a unas cuadras de mi casa, noto que en el parabrisas tengo una gota de agua.
 
Y luego otra.
 
Y luego otra más.
 
Muchas gotas, gotas de gotas, cubriendo el parabrisas. Aún eran gotas grandes, no la típica llovizna limeña que parece que no moja ni el polvo por lo fina, aunque moja las pistas demasiado bien. No, ésta era de la de gotas grandes, espaciadas, que dejan el parabrisas cubierto de pequeños lunares transparentes.
 
Bienvenida, primera llovizna de otoño. Adiós, verano 2007.
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Boda de burbujas

abril 7, 2007
El otro día asistí a un matrimonio muy bonito, no sólo por el lugar donde se llevó a cabo ni por la comida y la fiesta (que estuvieron de maravilla), sino por un detalle que hubo al final de la ceremonia religiosa, que me tocó por el simbolismo.
La boda se llevó a cabo en el Club “El Remanso”, en Chosica, en la capilla abierta del club, que está en una zona abierta, rodeada de árboles y con una brisa relajante. El padre habló de la valentía de los jóvenes al casarse en una época en la que las parejas, a lo sumo, se casan por civil, si es que no conviven nada más; hablaba de los valores y de la importancia de una educación espiritual fuerte, más allá de sólo una instrucción y de cómo, si la pareja se vuelve amiga y fluye el amor entre ellos, se elevará el amor como burbujas bien cuidadas por el viento.
No sé por qué, la homilía del padre me gustó mucho, y después la ceremonia siguió igual que todas… hasta que vi a una persona con una bolsa, repartiendo unos tubos plásticos entre los asistentes, hacia el final de la boda. Tenía curiosidad por saber qué era eso, porque a mí no me llegaron a dar uno (yo estaba fuera de la zona de asientos). Parece que los asistentes sabían algo que yo no, porque miraban el tubo y se miraban divertidos.
Cuando acabó la ceremonia, la pareja empezó a caminar entre el pasillo dejado por los asientos, al son de la marcha nupcial. De repente, vi en el aire algo que no me hubiera esperado: una burbuja. Una pompa de jabón. Salía del juguete que tenía una niñera, así que pensé que sería, tal vez, el juguete de algún niño presente. Sin embargo, pronto me di cuenta de que todos los asistentes en la zona de asientos usaban los tubos y generaban pompas de jabón. ¡Los invitados estaban cubriendo a los novios de burbujas!
 
 

 
Fue precioso: en vez de arroz, los novios pasaron por el pasillo rodeados de una nube de hermosas y ligeras burbujas que flotaban a la luz del sol y brillaban con una variedad de destellos de colores. Era como si salieran de un sueño o de un cuento. Simplemente, maravilloso.
El día que me case, quiero salir así, en una nube de burbujas.

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¡Vivi Rivasplata casi me rompe un huevo!

febrero 7, 2007
 
Tal como lo oyen. El fin de semana, Viviana Rivasplata casi me rompe un huevo en Punta Hermosa.
 
Había ido yo feliz de la vida con la novia, con Erika y una amiga más a disfrutar del señor sol en Playa Blanca. Todo estaba bien, el clima, el sol, el mar, el viento… casi casi parecía comercial turístico.
 
Y de repente… ¡plof! Un globo de agua reventó cerca de donde estábamos.
 
Inmediatamente volteamos a ver qué había pasado. Esto fue lo que vimos.
 
 
 
 
¿No se ve bien? Entonces vean un zoom de la imagen.
 
 
 
 
Yo no la reconocí, pero mis amigas inmediatamente: “es Viviana Rivasplata”. Hay que reconocer, estaba fuertota en bikini. Pero además estaba pesada; no tuvo mejor idea que, junto con sus amigos, ponerse a jugar carnaval, e incluyó en ese momento entre ‘sus amigos’ a los que estábamos tranquilamente disfrutando de la playa.
 
No contentos con eso, al rato de lanzar globos, se pusieron a lanzar huevos. Uno de ellos reventó a escasos centímetros de donde mi humanidad reposaba: un poquito más y me rompía un huevo, literalmente.
 
No pues… eso no se hace, querida Vivi. Si no están jugando contigo… ¡no jodas!
 
De regreso a casa sonó en la radio la canción de Soda Stereo “Por qué no puedo ser del Jet-Set”, con esa parte que dice “lo que para arriba es excéntrico / para abajo es ridiculez”.
 
Me pregunto qué habría dicho ella si ella hubiera sido blanco de los huevazos sorpresivos.
 
Más fotos aquí:
Vivi0
Vivi2
Vivi3
Vivi4
 
 
~ El Doc
Mojado y casi ahuevado
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¡Mi’an bloquiau!

febrero 1, 2007
 
Hace dos días traté de actualizar mi hi5 desde la oficina, luego de dos semanas de estresante trabajo en las cuales no tuve tiempo de hacer nada, como ya conté en mi diario. De hecho, una de las cosas que quería actualizar era mi diario, ya que las entradas son posteadas a la vez en mi Bitacora y en mi hi5. Sin embargo, cuando traté de acceder a este último portal, me encontré con una sorpresa:
 
 
 
 
¡Me habían bloqueado la página!
 
Hoy día recibí un correo electrónico de parte del equipo de Soporte Técnico que decía lo siguiente:
 
Como parte de las acciones programadas por la Gerencia de Tecnologías de Información con el objetivo de reforzar la seguridad de la red de datos y de optimizar la navegación en Internet, desde el jueves 1 de febrero entrará en funcionamiento un Sistema de Filtrado de Contenidos Web, que permitirá utilizar de manera más eficiente nuestro recurso Internet. Dicho sistema permitirá, entre otros, obtener los siguientes beneficios:
 
Usar eficientemente del ancho de banda, al evitar la navegación en sitios Web que ofrezcan audio o video en línea (streamming), radio on-line, descargas de música o contenido no relacionado a las actividades de la Superintendencia, los cuales afectan la velocidad y tráfico de la red. El sistema de filtro de contenido permite definir e implementar políticas que aseguran un eficiente uso del ancho de banda, favoreciendo así las aplicaciones y las labores de la Superintendencia.
 
¿¡O sea….!? OK, entiendo que haya gente huevera a la que haya que controlar. Entiendo que el uso del ancho de banda en aplicaciones no propias de la chamba no sólo distrae al recurso humano sino que captura recursos que podrían ser usados por otras personas para el mejor cumplimiento de sus labores. Entiendo, incluso, que haya algunas páginas que deban ser bloqueadas, como los servicios de chat o páginas de descarga de música, debido a que hacen un uso intensivo del ancho de banda, pero… ¿hi5? ¿YouTube? ¿Yahoo! 360°? ¿MySpace?
 
Creo, al igual que Catársis, que cada uno sabe cuándo chambea y cuando descansa un poco, para refrescar la mente y no saturarse, sobre todo si los temas que uno maneja son densos. Entiendo los controles de horario, las exigencias de recursos y hasta que se impida el acceso a ciertas páginas que no sólo gastan recursos, sino que pueden hasta ser un peligro potencial de seguridad a la red corporativa. Pero como que bloquear a la mala… en vez de poner los incentivos donde deberían estar, lo único que hace es limitar la creatividad y la capacidad de reflejo de las personas que trabajan, afectando su sensación de comodidad con el entorno.
 
O sea… ¿mañana me van a bloquear El Comercio o Gestión? ¿Pasado mañana no voy a poder entrar a la página de la PUCP porque no tiene que ver con mi trabajo?
 
Claro, uno debería ver esas páginas en su casa, fuera de horario de oficina, ¿verdad? Entonces, ¡que me dejen salir a mi hora de salida y no 3 horas más tarde! ¡Que no me corten mis vacaciones!
 
Eso, de veras, me llega. Realmente.
 
 
~ El Doc
Reaccionario
 
P.D. Probé el Windows Live Writer pero, por algún motivo, no conecta desde mi oficina, y la única red inalámbrica disponible desde acá (accesible con mi laptop personal) es muy débil. Veré más tarde si desde la red de mi casa puedo conectarme sin problemas.
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¡Borracho de m…!

febrero 1, 2007
 
 
 
GRRRRR!!!!!! Cómo me jode la gente así!!!!
 
Estaba yo esperando que mi papá estuviese listo para acostarse para ayudarlo, mientras revisaba algunos blogs y respondía algunos correos, como normalmente hago cuando me quedo en casa, cuando de pronto suena el intercom.
 
Era la 1 y pico de la mañana de hoy.
 
"¿A quién miércoles se le ocurre tocar de esa manera?", pensé, ya que la persona en cuestión estaba prendida del botón como desesperada. Mil cosas se me vinieron a la cabeza: me robaron algo del carro, le ha pasado algo a alguien, se han metido al edificio… Volé al intercom y contesté "¡Aló!", con voz fuerte.
 
"Oe conch… ¿así que durmiendo? Rata de mier…", fue lo primero que me respondieron.
 
Un borracho. Un borracho hijo de su madre que no tuvo mejor idea que tocar el primer intercom que se le cruzó en el camino, sin importar la hora, sin importar el susto que le pueda haber dado a alguien, o si había alguna persona delicada de salud… no, al muy cretino -y no era chiquillo, tenía voz ya de tío- se le ocurrió jugar tocatimbre e insultar al primero que contestara.
 
No me quedó otra que decirle un poco también "la reput…" y después escucharlo, no vaya a ser que le cuelgue y vuelva a tocarme el timbre. Gracias a Dios, se aburrió a los dos minutos y se fue.
 
Por supuesto, mi papá salió preocupado, con los mismos temores que yo, más aún porque él se sentía impotente desde su silla de ruedas. Cuando le expliqué lo que había pasado, se tranquilizó, pero igual nos quedó el mal rato.
 
Me gustaría insultarlo más, pero no. Mejor no. Sólo espero que a él no le pase lo mismo; el susto a esta hora no se lo deseo a nadie, pero sí espero que la vida le dé vuelta.
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Posts navideños

diciembre 13, 2006
 
 
 
Debo un post por estos lares hace mucho tiempo. Tengo planeado uno, que no tiene ver que con el tema de la época, que espero ya venga pronto. Sin embargo, no podía dejar de escribir algo sobre el blog de MU, quien ha lanzado una recatafila de posts navideños al mejor estilo de Alfredo.
 
MU, en seis breves posts sobre las costumbres navideñas de su familia, las de antes y las de ahora, me ha hecho recordar también la forma como vivía yo la Navidad, cuando era pequeño y nos juntábamos todos los primos de esa época en la casa de mi abuela, al pie del árbol enorme, y luego nos mandaban a dormir a las 10 de la noche, sabiendo que a las 12 Papá Noel pasaría -sí, justo acababa de irse- por la casa a llenar el árbol de pequeños montoncitos de regalos, uno por primo. Pronto, la casa se llenaba de luces y sonidos, mientras los primos sacábamos pistolas con luces, muñecos, carritos y demás juegos. Mientras tanto, en el otro lado de la sala, los mayores ya se sentaban a la mesa a degustar del pavo ENOOOOORME que había cocinado mi abuela, mesa que los pequeños NO visitaríamos hasta que los grandes hayan acabado, no por discriminación, sino porque ninguno quería desprenderse de sus juguetes y nos tenían que llevar a comer a rastras.
 
Conforme fueron pasando los años, los primos nos juntamos cada vez menos hasta que falleció mi abuela. Después de eso, las celebraciones de Navidad se redujeron a la familia de mi tía Rocío y la mía. Intercambio breve de regalos y amplio de comida, pero nada más.
 
No sé si no lo veo raro, pero poco a poco la tradición se ha ido perdiendo. Supongo que tiene que ver con el crecimiento de los que fuimos niños, como dice MU. Quien más la ha gozado últimamente ha sido Gus, por obvios motivos.
 
Pero bueno… ahora que tengo una sobrina, veremos si en los próximos años la tradición renace, claro está, con nuevos protagonistas. No en vano dicen que la navidad es de los niños, ¿no creen?
 
 
~ El Doc
 
 
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Sol en Escorpio (historia de un acto en varios actos)

octubre 27, 2006
 
 
 
(Tomado de un pronóstico web)
October 26, 2006
The Sun, ruler of the human ego, is now in Scorpio, bringing a stubborn and confident aura to physical romance. Your desire and lust will be at recent highs if a partner has continued to inspire your imagination. Is it time to get more intense?
(Escena: un parque, después de una noche de café con los amigos)
 
- Amor… y… ¿te provoca?
- Bueno…
- Yo sé que quieres, vamos…
- …
- ¿Ah, sí? (besos van, besos vienen) ¿Qué dices ahora?
- Bueno, para qué te digo que no si sí.
 
 
(Un rato más tarde, en la recepción de un hotel)
 
- Buenas… ¿tienen habitaciones?
- Sí, señor. Son 60 soles.
- Ok. (extrae un billete de 100 soles)
- Esteee…. ¿No tiene sencillo, señor?
- No. ¿No tienen cambio?
- No, señor, ya sería para mañana, si se van a quedar toda la noche.
- …
 
 
(En la puerta del hotel, luego de cruzarse con otra pareja que entraba)
 
- Amor, espera.
- ¿Qué pas…? Oye, no me digas. ¿Vas a esperar a que ellos paguen para que puedan cambiarte?
- Por supuesto, ¿qué otra cosa podría hacer?
- Ay, amor, ¡qué ingenioso!
 
(Beso teatral. La pareja en el mostrador, por algún motivo, se demora más de lo usual en estos casos).
 
- Amor…
- ¿Sí?
- Tu idea me parece genial, pero… ¿no sería mejor que esperásemos un poco más allá? O sea, digo, aquí parados esperando ‘turno’, todo el mundo viéndome, yo la más winner en la puerta del telo.
- ¡Jajajaja! Bueno, pero ya casi terminan, creo… sí, sí. Ya le están dando su llave. ¿Entramos?
- Bueno…
 
 
(Otra vez en la recepción del mismo hotel)
 
- Buenas noches.
- Buenas noches, señor.
- Disculpe… ¿por casualidad ya consiguió cambio?
- ¡Uy, no, señor! Disculpe… el otro señor me pagó con billete grande.
- Hmmm… ¿pero no eran 60 soles?
- Sí, pero él me pagó con 100 y, cuando le comuniqué el problema, me dio diez soles más y yo le dí cincuenta.
- … (repaso mental, y no, no hay billete de 10 soles en la billetera). Bueno, muchas gracias.
 
 
(Otra vez la puerta del hotel)
 
- ¿En qué piensas, amor?
- Mira, en la cuadra de allá hay unos barcitos… ¿Y si cambiamos y…?
- No no no no no! Ya por tercera vez, mucho… por algo será.
- Pero amor…
- No pues… ya van a decir ‘qué tercos’…
- Sí pues, es que te tengo ganas…
 
 
(En el carro, llegando a la casa de ella)
 
- Amor, ¿y si vamos allá?
- ¿¡ALLÁ!? (ella abre los ojos como platos)
- Sí, nunca he ido, pero creo que es bueno.
- Esteee… amor… estamos a dos cuadras de mi casa…
- Bueno… que conste que yo te estoy diciendo…
- Es que… no sé… nunca he ido… me da pena… aunque no creo que me viera nadie a esta hora, ¿verdad?
- Salvo que nos crucemos con alguien, lo dudo.
- Bueno, vamos.
 
 
(En el estacionamiento del segundo hotel)
 
- ¿Amor?
- ¿Sí, preciosa?
- ¿Te conté que trabajo a una cuadra de aquí?
- …
- …
- Vamos de una vez antes de que alguien te vea entonces.
- Bueno…
 
 
Al final, tanta terquedad dio sus frutos. ¡Y qué frutos!
 
- Ay… amor… ¡ERES UN SOL!
- Sí, y estoy en Escorpio.
- ¿Qué dijiste?
- Nada amor, nada…
 
 
Definitivamente, cuando los astros se cruzan, y el destino llama…
 
 
 
(excusas, excusas, excusas…)
 
 
 
~ El Doc
 
Nota: Conozco la presente historia por una fuente muy confiable. Opté por contarla en primera persona, añadiendo diálogos,  aderezándola un poquito y omitiendo los nombres y lugares, para proteger a los (no tan) inocentes.
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