(Tomado de un pronóstico web)
October 26, 2006
The Sun, ruler of the human ego, is now in Scorpio, bringing a stubborn and confident aura to physical romance. Your desire and lust will be at recent highs if a partner has continued to inspire your imagination. Is it time to get more intense?
(Escena: un parque, después de una noche de café con los amigos)
- Amor… y… ¿te provoca?
- Bueno…
- Yo sé que quieres, vamos…
- …
- ¿Ah, sí? (besos van, besos vienen) ¿Qué dices ahora?
- Bueno, para qué te digo que no si sí.
(Un rato más tarde, en la recepción de un hotel)
- Buenas… ¿tienen habitaciones?
- Sí, señor. Son 60 soles.
- Ok. (extrae un billete de 100 soles)
- Esteee…. ¿No tiene sencillo, señor?
- No. ¿No tienen cambio?
- No, señor, ya sería para mañana, si se van a quedar toda la noche.
- …
(En la puerta del hotel, luego de cruzarse con otra pareja que entraba)
- Amor, espera.
- ¿Qué pas…? Oye, no me digas. ¿Vas a esperar a que ellos paguen para que puedan cambiarte?
- Por supuesto, ¿qué otra cosa podría hacer?
- Ay, amor, ¡qué ingenioso!
(Beso teatral. La pareja en el mostrador, por algún motivo, se demora más de lo usual en estos casos).
- Amor…
- ¿Sí?
- Tu idea me parece genial, pero… ¿no sería mejor que esperásemos un poco más allá? O sea, digo, aquí parados esperando ‘turno’, todo el mundo viéndome, yo la más winner en la puerta del telo.
- ¡Jajajaja! Bueno, pero ya casi terminan, creo… sí, sí. Ya le están dando su llave. ¿Entramos?
- Bueno…
(Otra vez en la recepción del mismo hotel)
- Buenas noches.
- Buenas noches, señor.
- Disculpe… ¿por casualidad ya consiguió cambio?
- ¡Uy, no, señor! Disculpe… el otro señor me pagó con billete grande.
- Hmmm… ¿pero no eran 60 soles?
- Sí, pero él me pagó con 100 y, cuando le comuniqué el problema, me dio diez soles más y yo le dí cincuenta.
- … (repaso mental, y no, no hay billete de 10 soles en la billetera). Bueno, muchas gracias.
(Otra vez la puerta del hotel)
- ¿En qué piensas, amor?
- Mira, en la cuadra de allá hay unos barcitos… ¿Y si cambiamos y…?
- No no no no no! Ya por tercera vez, mucho… por algo será.
- Pero amor…
- No pues… ya van a decir ‘qué tercos’…
- Sí pues, es que te tengo ganas…
(En el carro, llegando a la casa de ella)
- Amor, ¿y si vamos allá?
- ¿¡ALLÁ!? (ella abre los ojos como platos)
- Sí, nunca he ido, pero creo que es bueno.
- Esteee… amor… estamos a dos cuadras de mi casa…
- Bueno… que conste que yo te estoy diciendo…
- Es que… no sé… nunca he ido… me da pena… aunque no creo que me viera nadie a esta hora, ¿verdad?
- Salvo que nos crucemos con alguien, lo dudo.
- Bueno, vamos.
(En el estacionamiento del segundo hotel)
- ¿Amor?
- ¿Sí, preciosa?
- ¿Te conté que trabajo a una cuadra de aquí?
- …
- …
- Vamos de una vez antes de que alguien te vea entonces.
- Bueno…
Al final, tanta terquedad dio sus frutos. ¡Y qué frutos!
- Ay… amor… ¡ERES UN SOL!
- Sí, y estoy en Escorpio.
- ¿Qué dijiste?
- Nada amor, nada…
Definitivamente, cuando los astros se cruzan, y el destino llama…
(excusas, excusas, excusas…)
~ El Doc
Nota: Conozco la presente historia por una fuente muy confiable. Opté por contarla en primera persona, añadiendo diálogos, aderezándola un poquito y omitiendo los nombres y lugares, para proteger a los (no tan) inocentes.